La calidad de los quesos está cuidada en cada una de las instancias del proceso, comenzando por la materia prima: la leche.
Cada día, la fábrica artesanal recibe leche recién ordeñada en un tambo de la misma Estancia, que cumple con las normas más exigentes. Leche proveniente de vacas que durante todo el año se alimentan de pasturas propias y cuyo desarrollo es seguido al detalle.
La elaboración continúa con la conjunción de una serie de factores: la experiencia de toda una vida consagrada a desentrañar los secretos del buen queso por parte del Maestro Quesero de la Casa; el tratamiento artesanal de esta materia prima de excelencia por manos especializadas; la utilización de tecnología de punta, en óptimas condiciones de higiene y seguridad; y la sabiduría de darle a cada variedad el tiempo que realza su inigualable sabor. Todo esto, al servicio de una premisa ajena a los procesos industriales y tendiente, simplemente, a elaborar queso de la mejor calidad.